Maltrato Animal, donde quedo la razón del ser humano
Desde hace tiempo, cientos, quizás miles de años, el
hombre ha estado acompañado por uno u otro animal como compañía, mascota,
compañero e incluso amigo han sido términos para referirnos a estos, pero de la
mano de esto también se observa como aprovechamos de alguna manera nuestra
posición de “amos” de estos animales para someterlos a malos tratos y toda
clase de vejámenes que ellos no merecen de ninguna manera.
Porque
dentro de nuestra conciencia ciudadana a veces olvidamos que las personas no
son las únicas que merecen ser tratadas de la mejor manera, no solo a ellas se
les debe tratar con respeto y cariño sino que a los animales también, sean
quienes sean sus dueños y aun si no los tienen porque el hecho de que el perro
o el gato este en la calle no significa de ninguna manera que deba ser tratado
como un objeto sin valor al que se puede tratar a las patadas, literalmente.
El
comportamiento agresivo contra los animales muchas veces es justificado por
frases como “ese es solo un animal, no puede sentir” o “hay que enseñarle a
respetar a su amo”, frases que dejan mucho que pensar sobre nuestro concepto
acerca de la vida, de lo que representan estas mascotas, estos “amigos” que en
muchas ocasiones no hace más que servir de compañía y protección en nuestras
casas o barrios.
Desde
el punto de vista psicológico podríamos hallar casos donde el perro, el gato, o
cualquier pobre animalito que se cruce, pasa a ser un canal de catarsis para la
ira, la desesperación o el estrés que está cargando la persona. Re
direccionamos esa energía negativa hacia algo, lamentablemente y de una manera
poco humana, poco razonable, resulta ser que ese algo es un ser vivo, indefenso
que encontramos a nuestro paso y que pensamos “es solo un animal” pensamos “peor
sería desquitarse con una persona” pero no, es tan o incluso más grave que
hacerle daño a una persona, al menos la persona puede reaccionar y comunicar lo
que siente a otros buscando consuelo.
La
agresión hacia los animales puede tener su origen en pautas de crianza o
modelamiento social, el primer aspecto cuando a la persona desde muy pequeña se
le enseña a menos preciar la vida de otros seres vivos o al observar la
conducta despectiva o poco valorada de los animales ya sea de compañía en
nuestros hogares o en entornos externos, calles, campo, selvas, etc. Llevando a
que el niño termine por copiar o aprender esta conducta y la replique en su
adultez sin tener ni el más mínimo grado de arrepentimiento o zozobra. El
segundo aspecto de orden más social obedece a normas generales que dotan al
humano de superioridad y le dan un supuesto poder sobre aquellos seres que le
son inferiores, sustentados apenas por el orden de la razón, que de ella poco
queda cuando hacemos actos tan salvajes como el golpear casi hasta la muerte a
un animal indefenso en la calle.
Teniendo en cuenta los factores mencionados en el apartado anterior la posible solución que se le podría dar a esta problemática de sana convivencia con todo ser vivo en la tierra es la educación, enseñar desde temprana edad que estos animalitos con quienes compartimos nuestra existencia en el planeta no valen menos que nosotros, son tan importantes como cualquier persona y tienen que ser cuidados como nos cuidamos a nosotros mismos, familiares y amigos, porque al final debemos entender que son y seguirán siendo nuestros mejores y más fieles amigos. Debemos rechazar creencias ortodoxas adoptadas de tiempo más salvajes, acoplar nuevos valores de respeto a la vida, tolerancia y solidaridad, con personas y animales, todos estamos y seguiremos por un largo tiempo sorteando las dificultades que nos propone la vida, que mejor forma que hacerlo juntos y en paz.
Para quienes no entiendan este mensaje y sigan incurriendo en agresiones hacia los animales no queda más que recurrir a sanciones, tan severas como las que se dan por agredir a una persona, al final son tan importantes como nosotros y su crimen no puede ser menos severo o tratado con más soltura, o se perpetuara el ciclo de como “somos superiores” porque habría de respetarlos y no se corregirá el problema en cuestión.
Erika Paola Salinas




Ningún animal debe ser víctima de maltrato,son seres que solo dan amor y alegría a sus dueños,si hay que rechazar a la gente que los maltrata
ResponderBorrarQué pensar de una persona que abusa de sus condiciones para causar sufrimiento a un ser que no puede defenderse? los animales no generan daño alguno de forma intencional, ellos precisan de nuestra atención y de la protección de nuestras comunidades y autoridades.
ResponderBorrarEstá sección aporta mucho a la sociedad actual; ya que los animales ocupan un papel muy importante en las familias de hoy en día, por lo tanto es fundamental sensibilizar a cada persona de la sociedad sobre el buen trato que se le debe dar.
ResponderBorrarTemas de esta índole mueven fibras en mi interior y más cuando a unos pocos centímetros junto a mi se encuentra mi mascota descansando, pero claramente es el vivir de muchos amigos perrunos que por cuestiones de personas irresponsables terminaron en la calle o lugares donde solo los maltratan. Desde mi punto de vista una persona que maltrata a un animal no deja nada bueno que esperar, un bebé es tan indefenso como una mascota y por eso no debemos desatar nuestras emociones negativas contra él. Concuerdo completamente con el post y la mejor forma de incentivar este respeto es desde pequeños y cambiar el chip de que por ser animal no siente, porque claramente sienten dolor, miedo, alegría, angustia, estrés, etc, como cualquiera de nosotros.
ResponderBorrarMe encanta que se trate este tipo de temáticas, muchos acá tenemos mascota y fuimos impactados por la noticia que debido al Covid-19 muchos optaron inumanamente en botarlos como objetos, es importante que se entienda que ellos hacen parte de nuestra familia y merecen respeto como los seres humanos
ResponderBorrarMe encanta que se trate este tipo de temáticas, muchos acá tenemos mascota y fuimos impactados por la noticia que debido al Covid-19 muchos optaron inumanamente en botarlos como objetos, es importante que se entienda que ellos hacen parte de nuestra familia y merecen respeto como los seres humanos
ResponderBorrarLos animales al igual que las personas, son seres vivos. También merecen nuestro respeto y cuidado, es ahí donde inicia nuestra cultura cuidadana ya que ellos también hacen parte de nosotros.
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